Una mirada latinoamericana para una IA ética y responsable
Conocé el Comité EIA LATAM, nuestros principios, objetivos y próximos pasos.
Un marco ético construido desde América Latina para el desarrollo, la regulación y el uso de la inteligencia artificial: soberanía cognitiva, justicia algorítmica y equidad tecnológica frente a un futuro cada vez más automatizado.
Primera edición · Julio 2026 · ISBN 978-631-01-4930-1
Encuentros abiertos para pensar juntas y juntos una IA ética desde América Latina.
Conocé el Comité EIA LATAM, nuestros principios, objetivos y próximos pasos.
El Comité EIA LATAM es una iniciativa latinoamericana, interdisciplinaria y liderada por mujeres, dedicada a la construcción de criterios éticos propios para el desarrollo, uso y gobernanza de la inteligencia artificial.
Partimos de una convicción central: América Latina no puede limitarse a adoptar tecnologías, modelos y marcos éticos concebidos fuera de sus realidades históricas, sociales, culturales y económicas. La región debe participar activamente en la construcción ética, crítica y soberana del ecosistema tecnológico que integra.
Desde una perspectiva regional y femenina, promovemos la soberanía cognitiva, la equidad tecnológica y una relación ética entre las distintas formas de inteligencia, fundada en la autonomía responsable, la no dominación y la convivencia.
Ingeniera de Sistemas. Gerente de Tecnología en fintech y docente de postgrado en gobernanza y transformación digital.
Abogada penalista y licenciada en Psicología. Docente universitaria (UBA / UTN). Especialista en ética de la IA.
Ingeniera de Sistemas. Especialista en metodologías ágiles y aplicación ética de la IA con impacto social.
Preserva la capacidad de las personas y comunidades para comprender, deliberar y decidir por sí mismas frente a sistemas de IA que puedan condicionar su judgment.
Rechaza tanto instrumentalizar al ser humano como explotar la IA sin límites éticos, promoviendo una convivencia basada en reciprocidad y responsabilidad compartida.
Distribuye la responsabilidad entre quienes diseñan, implementan, regulan y usan la IA, exigiendo rendición de cuentas ante cualquier daño.
Exige que los sistemas de IA puedan comprenderse, explicarse y revisarse de forma independiente, evitando que la complejidad técnica se vuelva opacidad ética.
Impide que la IA reproduzca o profundice desigualdades y discriminación, con estándares reforzados en salud, justicia, empleo y sostenibilidad ambiental.
Entiende la autonomía como algo que se construye en comunidad, no en aislamiento, protegiendo la deliberación humana frente a la manipulación algorítmica.
Busca que la región participe activamente en el desarrollo y gobernanza de la IA, evitando el colonialismo digital y la dependencia cognitiva.
Establece límites éticos no delegables ante los riesgos de dominación tecnológica, afirmando la convivencia pacífica entre inteligencias como horizonte común.